Las enfermedades cardiovasculares representa la causa más frecuente de enfermedad en los países desarrollados. Son los infartos y anginas de miocardio, los accidentes cerebrovasculares (infartos, embolias, hemorragias cerebrales, insuficiencia vascular cerebral…), las lesiones de grandes vasos (aorta) o trombosis de vasos intestinales (arteria mesentérica) o las que afectan al sistema venoso (tromboembolias). Y los sufren tanto los varones como las mujeres en edad postmenopáusica.

Se conoce que todos ellos tienen en común la ateroesclerosis (depósito de placas de ateroma en los vasos) generando trombosis y embolias. Las causas que aumentan este hecho son conocidas: malos hábitos de vida: mala nutrición, tabaquismo, sedentarismo, obesidad, hipertensión arterial, hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia, diabetes y resistencia acción de la insulina. El factor edad también cuenta considerando que hay relación entre el riesgo vascular y la edad.

El incremento de las enfermedades cardiovasculares en parte se debe al envejecimiento de la población.

En este campo la prevención sería tan eficaz que no se entiende el por qué no se pone el acento en trabajar para evitar complicaciones como hemiplejias, infartos cerebrales o de miocardio, las muertes precoces y las amputaciones de piernas por ejemplo.

*Clínica Medicina Integrativa de Madrid