El 50% de las mujeres sufre molestias durante las reglas, y un 10% de ellas describe los síntomas como “severos”. El dolor puede iniciarse entre una hora y un día antes de que comience la menstruación y puede prolongarse 24 horas. Se conoce como dismenorrea.

El dolor está provocado por las prostaglandinas nocivas, unas hormonas liberadas por las células del epitelio uterino cuando comienza a desprenderse durante la menstruación. Estas hormonas estimulan la contracción uterina para expulsar el contenido uterino (endometrio, sangre y óvulo no fecundado). Cuanto mayor sea el nivel de prostaglandina liberada, mayores serán estas contracciones y mayor el dolor.

Estas molestias pueden ir acompañadas de más síntomas: distensión abdominal, cólicos intensos y frecuentes, dolor por debajo de la cintura que puede irradiarse a la parte baja de la espalda o las piernas, irritabilidad, aumento de peso, retención de líquidos, dolores de cabeza, náuseas, diarrea o estreñimiento, micción frecuente y, en ocasiones, vómitos. Suelen formar parte de lo que se conoce como “síndrome premenstrual”. Los ginecólogos suelen prescribir en estos casos analgésicos y anticonceptivos orales. Sin embargo, tanto el ibuprofeno como el paracetamol pueden provocar tras-tornos gástricos. Los anticonceptivos orales, por su parte, consiguen eliminar el dolor porque inhiben la regla, pero no otros síntomas como el dolor de cabeza. Además, los remedios médicos convencionales tratan los síntomas, no la causa, y cuando se abandona la medicación los síntomas vuelven a aparecer. En estos casos, la fitoterapia puede aportar alivio sin efectos secundarios.

La angélica es una planta tradicionalmente usada para este síndrome. Contiene unas sustancias llamadas fitohormonas que son capaces de estimular el equilibrio y buen funcionamiento de las hormonas femeninas, de tal forma que tienen la capacidad de regular la función de la matriz a largo plazo.

La salvia, la caléndula y la verbena tienen una reconocida acción reguladora menstrual y favorecen el equilibrio hormonal. Muy recomendables y aconsejadas para trastornos de la regla, menstruación irregular y problemas de la menopausia.

La artemisa es un gran regulador de la menstruación, y además tiene un efecto depurativo y estimulante, mientras que la aquilea o milenrama reduce la ansiedad y la irritabilidad. El aceite de onagra es muy rico en ácido gammalinolenico, y constituye un gran precursor de las prostaglandinas E1 encargadas de la regulación hormonal y la relajación del útero. Todas estas plantas pueden encontrarse tanto en forma de extractos simples como compuestos, e incluso pueden ingerirse en forma de tisanas, mejor si son procedentes de cultivo ecológico. Además, para aliviar el síndrome menstrual podemos recurrir a suplementos nutricionales tales como la vitamina B6, B1, B12, C y E. En cuanto a los minerales, el magnesio actúa como relajante muscular y el zinc favorece la conversión de los omega-3 y omega-6 en prostaglandinas beneficiosas

HOLOFIT SHOYOSAN
ESPECIAL MUJER
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