La esperanza de vida de la población ha aumentado en los últimos años, y por ello muchas mujeres pueden llegar a vivir casi la mitad de su vida en menopausia. La menopausia es un hecho natural, pero lo que resulta nuevo es vivir en este “estatus hormonal” durante tanto tiempo. Un hecho positivo que exige para las propias interesadas y para la medicina un esfuerzo añadido: ofrecer conocimientos, medidas preventivas y terapéuticas adecuadas a cada mujer.

 Hoy en día, si una mujer no toma medidas preventivas frente a la menopausia, se enfrenta a un envejecimiento precoz en los sucesivos años de vida y a complicaciones asociadas a esta fase: el resultado será, posiblemente, una vida en discapacidad. La menopausia se sigue diagnosticando hoy en día bajo una idea antigua: hay que esperar un año sin reglas para definirla. Sin embargo, los cambios hormonales en la mujer han comenzado mucho antes, a veces varios años antes, y se pierde tiempo en actuar con este concepto. Hoy existen tecnologías y conocimiento científico suficiente para medir en sangre parámetros bioquímicos y hormonales que permiten conocer la reserva ovárica y la regulación que el cerebro comienza a hacer.

  Holopai 7

Se debe estudiar el efecto de estos cambios iniciales en órganos como la mama, los huesos, las articulaciones o el corazón. Ello supone, junto a otra serie de estudios, una valoración precoz del proceso y por lo tanto un conjunto de medidas que aborden globalmente a la persona.

En la Medicina Integrativa, proponemos un nuevo modelo médico para el tratamiento de procesos crónicos con especial énfasis en las acciones preventivas La menopausia se aborda con nuevas y efectivas propuestas desde la Medicina Integrativa, ya que exige una evaluación global y un tratamiento transversal. Este enfoque supone un estudio hormonal completo. Por ejemplo, es habitual que el tiroides sufre una caída de su actividad durante la menopausia induciendo en muchos casos un cuadro de hipotiroidismo subclínico; de igual modo la valoración de la actividad de las capsulas suprarrenales alteran sus ritmos circadianos, generando una insuficiencia adrenal subclínica. La valoración del ritmo de cortisol y de los valores de DHEA, pregnenolona o androstendiona son importantes; una testosterona baja conlleva muchas veces una disminución del deseo sexual.

Cuando se realizan estas valoraciones, las posibilidades de hacer medicina preventiva es amplia (Tabla 2)

Los controles preventivos clásicos se mantienen: densitometrías y ecografía ductal de mama – mamografía, junto a la valoración complementaria dada por la biorresonancia Med-Tronik y los controles específicos ginecológicos clásicos. Los estudios de polimorfismos genéticos ayudan Los grandes avances en la genética nos permiten tener mayor información sobre determinados polimorfismos genéticos, para valorar, por ejemplo, los procesos de detoxificación hepática, los riesgos cardiovasculares o la probabilidad de padecer tumores hormono-dependientes. Estos estudios también valoran los marcadores genéticos vinculados al sobrepeso. Además nos ofrecen información añadida en el manejo de suplementos ortomoleculares y adecuada información de potenciales riesgos que podrán ser evitados con medidas preventivas y de control. El objetivo de este plan es un auténtico programa de medicina preventiva que lleve a mantener la calidad de vida en los siguientes años y evite las discapacidades de los últimos años de vida. Es evidente que el arsenal terapéutico no hay que aplicarlo en su totalidad si no que se ajusta de forma individual atendiendo a un diagnóstico de situación, y a las necesidades y objetivos de cada mujer.

*Clínica Medicina Integrativa de Madrid