No son vegetales ni son animales. Los hongos, las setas, los mohos y las levaduras tienen su propio reino, los Fungi. Sin ellos no habría penicilina, ni cerveza, ni queso, ni vino, ni muchos de los platos deliciosos de nuestra gastronomía

Seguramente recordamos de nuestra época de colegio los tres principales reinos de la naturaleza: el reino animal, el vegetal y el mineral. Pero hay más reinos, y uno de ellos es el Fungi. A él pertenecen unas 14.000 especies de hongos, aunque la ciencia sólo está familiarizada con el 10% de ellas. Desde hace siglos se utilizan como alimento, como estimulante, como alucinógeno y hasta como veneno; como remedio natural para tratar todo tipo de enfermedades, en forma de tónico, infusión, tintura… Los hongos son fuente de proteínas, enzimas, vitaminas B (especialmente niacina) y vitamina D2. También son excelentes fuentes de antioxidantes en general, ya que contienen polifenoles y selenio, e incluso contienen antioxidantes que son únicos en los hongos, como la ergotioneina.

Pero la principal acción de los hongos se debe a los betaglucanos, que son polisacáridos de alto peso mole-cular con una gran capacidad de activar el sistema inmunitario. Los betaglucanos también ayudan a normalizar los niveles de colesterol LDL, a cicatrizar heridas, a prevenir infecciones, e incluso tienen potencial como coadyuvante en el trata-miento del cáncer, al contribuir a paliar los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia.

Gracias a la globalización, podemos encontrar casi en cualquier supermercado hongos de nombres exóticos muy valorados por los gourmets, como el shiitake, por ejemplo. La medicina natural moderna ya ha incorporado este tipo de ingredientes en su catálogo habitual y así, podemos entrar en un herbolario y encontrar este tipo de productos en forma de cápsulas, de fácil ingesta y con todos sus principios activos intactos.

Algunos de los Fungi más utilizados en fitoterapia

El consumo frecuente de ciertos hongos es beneficioso para nuestro bienestar general y ayuda a complementar las dietas inadecuadas, tan frecuentes hoy día.

- Shiitake (Lentinus edodes): muy conocido en China, Japón y Corea. Su nombre significa “seta fragante” o “seta deliciosa”. Se le atribuyen propiedades antitumorales y de protección cardiovascular. Muy útil en la lucha contra el colesterol.

- Córdiceps (Cordyceps sinensis): originario del Tíbet. Los pastores de la zona descubrieron hace 1.500 años que el ganado que comía esos pastos crecía más fuerte y con mucho vigor. El córdiceps es una ayuda natural contra la debilidad y la fatiga.

- Reishi (Ganoderma lucidum): se utiliza desde hace más de 3.000 años en la medicina oriental. Ya antiguamente se decía de él que ayudaba a conseguir una “larga y saludable vida”. Ayuda contra el insomnio y el estrés, y para regular el metabolismo.

- Maitake (Grifola frondosa): procede del noroeste de Japón y su nombre significa “seta bailadora”, debido a su forma. Es conocido por su capacidad antitumoral y ayuda a reforzar el sistema inmunológico.

HOLOFUNGI MICELIUM
HOLOFUNGI REISHI
HOLOFUNFI SHIITAKE