La forma de alimentación de nuestros abuelos está desapareciendo: sólo el 45% de los españoles la sigue.

La dieta mediterránea conlleva un estilo de vida que va poco a poco cayendo en el olvido. Tanto, que España ocupa el segundo lugar entre los países que más se han alejado de esta forma de alimentación.

Madrid acogió en octubre el II Salón Dieta Mediterránea y Salud, y su comité científico llegó a una conclusión muy clara: “Sólo un 45% de la población española sigue la dieta mediterránea”. Así lo explicó el profesor Lluís Serra Majem, presidente de la Fundación Dieta Mediterránea (FDM). Y lo que es peor, la cifra desciende alarmantemente cuando hablamos de niños y adolescentes.España ocupa el segundo lugar entre los países que más se están alejando de este tipo de alimentación, “en una posición intermedia entre Grecia e Italia”, según Serra. Sin embargo, también es cierto que la dieta mediterránea está experimentando una intensa promoción, debido fundamentalmente al fenómeno de la globalización. Así, Estados Unidos, Australia y el norte de Europa ya han comenzado a incorporarla en sus hábitos alimenticios. “Debemos evitar que se siga perdiendo el modelo de dieta mediterránea”, afirma el profesor Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria y presidente del comité organizador del Salón. 

El evento hizo hincapié en la necesidad de concienciar de los beneficios de este tipo de dieta a los más pequeños. Así, hubo más de 750 metros cuadrados de espacio reservado para el ejercicio físico, parte fundamental de cualquier estilo de vida saludable. Además de actividades físicas para niños, también hubo teatro („La magia de las frutas y las hortalizas‟), talleres para aprender a hacer una compra saludable, etc.

Se organizaron asimismo actividades para adultos, como degustación de platos a base de algas del Mediterráneo, un „show-cooking‟ de la mano del restaurante Pedro Larumbe, y una charla sobre los componentes de varios aperitivos impartida por la Cátedra Ferrán Adrià de la Universidad Camilo José Cela, en Villanueva de la Cañada, Madrid. 

La Fundación para la Diabetes aprovechó el II Salón Dieta Mediterránea y Salud para presentar el test Findrisc, que sirve para detectar si una persona tiene riesgo de sufrir esta enfermedad. El doctor Rafael Gabriel, director científico de la mencionada Fundación, destacó la enorme importancia de la dieta mediterránea para prevenir la diabetes y los riesgos cardiovasculares asociados. Sin embargo, a pesar del imparable avance de la „fast food‟ o comida rápida, no todo está perdido. Varios países del área mediterránea (concretamente España, Portugal, Italia, Grecia y Marruecos) han unido sus fuerzas para que este tipo de dieta tradicional sea reconocido por la Unesco, al considerar que es un tipo de alimentación que reduce el riesgo cardiovascular.