La candidiasis crónica afecta a una parte importante de la población. El 50% de las mujeres desarrolla una candidiasis a lo largo de la vida y el 90% son debidas a Cándida albicans. El cuadro clínico puede complicarse provocando crisis repetitivas que limitan y reducen la calidad de vida. La candidiasis “recidivante” se define como cuatro o más episodios de candidiasis en un año.

La candidiasis “recidivante” se define como cuatro o más episodios de candidiasis en un año. Cándida albicans es un hongo unicelular dimórfico cuya forma activa virulenta surge como respuesta a cambios en el “ecosistema” microbiano donde se desarrolla, favorenciendo su proliferación y la de otras especies patógenas. Hay otros tipos de Candidas: C. glabrata, C. parapsilosis, C. krusei, C.tropicales y otros organismos como Trihosporum responsables de patologías, pero la forma activa de C. albicans es la más virulenta y agresiva, al tener una alta capacidad de adhesión a superficies y mucosas. La coexistencia de diferentes especies de Candidas potencia el efecto patógeno de C. albicans, provocando un cuadro clínico más agudo y de mayor virulencia. Síntomas como edema, picor, dolor al orinar o disuria, molestias perianales, coitalgias o escozor son frecuentes y repetitivos a pesar del uso de medidas
que los médicos plantean y de los antifúngicos tradicionales. Otras veces hay alteraciones del tiroides (hipotiroidismo), ataques de ansiedad, dolores articulares o musculares, cansancio desde primera hora de la mañana, irritabilidad…

LAS CANDIDAS VAGINALES DE REPETICIÓN PUEDEN TENER ORIGEN INTESTINAL

Muchas pacientes con candidiasis crónica presentan problemas intestinales asociados. Las pacientes presentan síntomas como estreñimiento o diarrea, indigestión, hinchazón e intolerancias a distintos alimentos. A nivel sistémico la candidiasis intestinal puede producir fatiga, pérdida de peso, depresión e irritabilidad. El abordaje de estos problemas en la medicina tradicional es el de tratar síntomas sin tener en cuenta que detrás de este diagnóstico hay un desequilibrio de la flora intestinal, en el cual proliferan formas virulentas o filamentos de Candidas en detrimento de la flora intestinal autóctona beneficiosa para el organismo. Además, el metabolismo de las Candidas resulta tóxico para nuestro organismo, por la producción y liberación de más de 70 sustancias tóxicas, algunas de ellas como el formaldehido o el ácido tártarico.

El desequilibrio intestinal provocado por la proliferación de Candidas, tiene como resultado final una alteración de la pared intestinal que afectada en su funcionalidad, permite la entrada de sustancias extrañas que estimulan permanentemente nuestro sistema inmunitario. Esta hiperactivación de la respuesta inmune provoca que partes de nuestro cuerpo (membranas sinoviales de las articulaciones, músculo, células tiroideas, piel…. ) sean reconocidas como extrañas y, en consecuencia atacadas, originando un proceso inflamatorio que puede llegar a cronificarse.

Esta situación puede complicarse por la reactivación que virus latentes. De hecho, ya en los años 80 en los Estado Unidos los trabajos pioneros de Orion Truss y William Crook señalaban la importancia, que en pacientes crónicos con cuadros clínicos inflamatorios, tenían la presencia de Candidas intestinales. En la “Clínica Medicina Integrativa” aplicamos un nuevo modelo de actuación médica para abordar las infecciones recidivantes causadas por Candidas.

En medicina integrativa se hace indispensable una valoración global del paciente, sobre todo considerando que las pruebas de laboratorio no garantizan el diagnóstico fiable de una candidiasis. Por ello es de vital importancia basar el diagnostico en el historial clínico, valorando aspectos como la sintomatología, los hábitos nutricionales, psicosociales y sexuales del paciente; la coincidencia de  elaciones sexuales y crisis posterior por Candidas es frecuente.

Holokandi

Es importante también conocer el estado inmunológico del paciente y analizar posibles circunstancias que facilitan las reinfecciones. La clave reside en realizar un diagnóstico adecuado, una valoración global y el diseño de una terapia personalizada que permita reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida de la paciente. El uso racional de acciones terapéuticas que luchan tanto contra la infección como contra las causas que facilitan las reinfecciones, el apoyo nutricional, la terapia con técnicas biofísicas específicas y la suplementación ortomolecular, permite abordar el tratamiento de la candidiasis recidivante con un enfoque más biológico, más natural y con menos efectos secundarios.

*Clínica Medicina Integrativa de Madrid