La sociedad en la que vivimos, en general, se preocupa cada vez más por mantener hábitos de vida saludable. Está claro que todo el mundo busca tener la mejor salud, pero no hay que olvidar que el cuidado de la apariencia física también está relacionado con la autoestima y el bienestar psicológico. La Nutricosmética puede ser la clave para conseguir este objetivo.

La investigación y el desarrollo tecnológico han permitido que hoy el mundo de la estética se contemple pensando en ir más allá de “lo que se ve”. Esto es posible gracias a que en la naturaleza existen principios activos importantes para cuidar las células de nuestra piel y cabello desde el interior. ¿Conoces este famoso dicho de: “cuidarse por dentro y por fuera”?

En esto consiste precisamente la Nutricosmética: en cómo mejorar el aspecto exterior trabajando desde el interior. La clave siempre debe ser el cumplimento de una dieta adecuada y equilibrada combinado con ejercicio diario y además controlar otros factores como la contaminación, la falta de sueño y el estrés. Para llevar una dieta adecuada la clave es aportar nutrientes de forma variada y siempre acorde con nuestra edad, sexo y condiciones individuales.

Podemos hablar de varios tipos de Nutricosmética según el objetivo que persigamos, siempre con un apoyo básico para el mantenimiento de pelo, piel y uñas en el que las vitaminas y los minerales tienen un papel fundamental.

La Nutricosmética de tipo calmante está dirigida especialmente a aquellas personas con piel sensible. Dentro de este grupo se incluyen nutrientes como el el aceite de salmón, rico en ácidos grasos esenciales o los probióticos y minerales como el Zinc, implicados en estimular el sistema inmunitario.

La Nutricosmética tensora está destinada a evitar la flacidez, por lo que necesitamos la acción de la vitamina C, que ayuda en la producción de colágeno y tiene una acción regenerativa, la cisteína y la semilla de uva, que por ser fuente de polifenoles ayuda a proteger del envejecimiento prematuro promoviendo la elasticidad y flexibilidad de la piel.

La Nutricosmética tónica está enfocada en la revitalización de la piel aumentando el tono, manteniendo la elasticidad y su flexibilidad. Los nutrientes que intervienen son la vitamina C y minerales como el azufre y el silicio, básicos para formar y mantener la estructura del pelo, la piel y las uñas.

La Nutricosmética astringente trabaja para desintoxicar y apoyar al mecanismo de la grasa en la piel. Por ello, la fibra soluble es importante para detoxificar el organismo.

La Nutricosmética emoliente trata la sequedad de la piel, que es un factor importante en el proceso de envejecimiento prematuro en mujeres en edad de cambios hormonales. El aceite de germen de trigo, la onagra o aceite de prímula o de borraja, son útiles para la prevención del envejecimiento prematuro y la piel seca.

La Nutricosmética antiarrugas trabaja sobre la pérdida de colágeno y de fibras de elastina. De nuevo las vitaminas C y E vuelven a “ser las estrellas” ya que protegen la estructura de la piel y gracias a sus propiedades antioxidantes, reducen el daño que causan los radicales libres. No podemos dejar de mencionar el ácido hialurónico que refuerza la estructura e hidratación de la piel ayudando a mantener su apariencia suave, elástica y a reducir esas primeras líneas de expresión que van a apareciendo con el paso de los años.

HOLORAM
AGELIFE
HOLOMEGA
COLÁGENO PLUS
HOLOVIT
VITAMINA C ORGANICA

*Información de Solgar